¡Ven Pronto Ya, Señor Jesús! Pastor Efraim Valverde Sr.

Con esta invitación se cierran las páginas del Libro Santo, y el siervo de Dios que lo dijo hace ya aproximadamente 19 siglos, (el apóstol Juan) terminó sus días y su peregrinación sobre la tierra, habiendo visto en la revelación que Dios le dio, el fin de los tiempos y las cosas que habrían de venir tanto al pueblo de los santos como al mundo irredento, para culminar al final con el regreso glorioso del Señor Jesús y el establecimiento de su reino milenial sobre esta tierra. No le fue dado al Apóstol el saber qué tantos siglos habrían de pasar aún, pero habiendo visto en aquellas visiones muchas de las cosas que a nosotros nos ha tocado ahora estar viendo, (y aun sintiéndolas en el curso de nuestra vida diaria) el Apóstol Juan pidió con todo el entendimiento que le había sido dado de parte de Dios, por la única solución real para todos los problemas de la raza humana: "¡VEN SEÑOR JESÚS!"

El Apóstol Pablo describe perfectamente por la inspiración del Espíritu Santo, el sentir que ha habido desde el principio (y que hay hasta este día) en el corazón de todos y cada uno de los que amamos al Señor Jesús de verdad, cuando dice que vivimos: "Esperando aquella esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo" (Tito 2:13) y ciertamente que cada cristiano fiel a cada día no puede menos que sentir solamente el anhelo, mas aun cierto desespero, que llegue ese día glorioso cuando Cristo el Señor… "venga sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria,… a juntar a sus escogidos de los cuatro vientos de un cabo del cielo hasta el otro".

No hay semana que transcurra sin que pase algún acontecimiento o suceso que en una forma u otra, tenga que ver con el cumplimiento de alguna de las diversas y portentosas profecías que el Señor por Su palabra, nos dejó a su pueblo para que entendiéramos el tiempo de Su regreso. Durante el transcurso de los años, las calamidades naturales se han multiplicado a tal grado por la redondez del mundo, que los científicos por todos los medios de comunicación, han tratado de calmar el pánico de las multitudes diciendo que la situación no es tan seria como parece, y que ya antes ha habido tiempos de acontecimientos y casos semejantes, pero esas evasivas no pueden negar la realidad de la situación, sino por el contrario, comprueban que los tiempos de los millares que han muerto en este año a causa de los temblores, es suficiente prueba para poner a pensar a los escépticos. Otra de las calamidades naturales que tiene preocupadas a todas las naciones, es la variación radical de los climas en diferentes regiones de la tierra. El desierto del Sahara ha seguido avanzando hacia el Sur, acarreando así a su paso, miseria, hambre y muerte a un número considerable de naciones africanas. Europa ha sufrido por su parte una de las sequías más duras de toda su historia, y el hecho de que ahora tenga que importar alimentos en vez de exportarlos, tienen seriamente preocupadas tanto a las naciones pobres como a las ricas que ya por muchos años, han sido consideradas como los graneros del mundo.

Por otra parte, la explosión de la natalidad que no hay manera de controlarla, está contribuyendo  no solamente para aumentar el peligro del hambre mundial y de las pestes, sino también las sediciones raciales, y los tumultos políticos impulsados por la necesidad y la miseria están recurriendo más y más a la violencia para obtener lo que ellos consideran su justicia. Como un gigante caldero hirviendo, el género humano ha entrado inexorablemente en una convulsión universal nunca antes experimentada atizada por el fuego del odio y la rivalidad entre las razas y los pueblos del orbe. Como prueba innegable de esa situación, está la ignominiosa y absurda carrera de armamentos bélicos, en la que ya no solamente las superpotencias y los países ricos gastan la mayor parte de sus recursos económicos, sino que los países pobres están invirtiendo lo poquito que tienen no para darles de comer a algunos de sus miserables ciudadanos, sino para comprar armamento de guerra. Entre esta avalancha mundial de sentimientos turbados se encuentra el pueblo que reclama ser gente de Dios que saben del Señor y que conocen la Palabra Santa, pero que son de "los santos vencidos" que describe la Palabra Profética en Daniel 7:21 y Apocalipsis 13:7. Cristianos que viven en el molde de la Iglesia de Efeso, (Apocalipsis 2:2-4) de mandar a otros en contra de su voluntad que la habilidad del líder cristiano para persuadir a los creyentes, no consiste en la elocuencia ni en una personalidad dominante, sino en su personal caminar con Dios.

Después de todo lo dicho algunos serán tentados a decir ¿y qué tanta diferencia puede hacer esto?...Después de todo, la forma del orden de autoridad está tan ampliamente establecida en todo el cristianismo que nadie lo va a cambiar y además podemos mirar que a muchas iglesias les ha resultado muy bien este sistema. Pero yo invito a mis lectores que consideremos lo siguiente:

1.-La Biblia indica que cualquier desviación del Plan Divino inevitablemente va a producir debilidad, división, discordia, creciente falta de fruto, y al fin, muerte. El bajo nivel espiritual y el triste estado en que se encuentran muchas iglesias, es el testimonio innegable del resultado y los efectos de toda una historia en que una gran mayoría del cristianismo ha ignorado, desobedecido y olvidado la forma en que el Señor mando que se gobernase Su Iglesia.

2.-La estructura de autoridad de hombre establecida en la iglesia, priva al mundo y sus sistemas de que puedan ver una diferencia entre el orden de Dios y el de los hombres, y al no ver ninguna diferencia los hombres del mundo, tampoco hallan alguna razón para así creer y cambiar ellos a su vez.

3.-La estructura de autoridad de hombre invariablemente produce resentimiento, represión, explotación y, finalmente rebelión, puesto que es precisamente la ley la que por su propia naturaleza oprime y condena.

4.-El propósito y deseo de nuestro Señor Jesucristo de mostrar al mundo la autoridad por gracia, queda nulificado por la estructura de comando de autoridad entre los cristianos. El mensaje del Evangelio de morir- para - vivir, predicado por las organizaciones político-religiosas, está siendo negado aun antes de ser proclamado y así Dios está siendo robado de su gloria y desfigurado su plan delante del mundo.

Admito que para variar de rumbo el cambio tiene que ser radical, pero a la misma vez pregunto: ¿Está llamada la verdadera iglesia para conformarse imitando al mundo, o para obedecer a Cristo? La orden está dada: "ENTRE VOSOTROS NO SERÁ ASÍ ", y "los entendidos entenderán". (Daniel, 12:10) y han olvidado la Palabra de Dios en 1ra. de Cor. 13:1-8 y en Filipenses 2:1-4. Han dejado de darle importancia a las advertencias del discípulo amado, en 1ra. de Juan 2:15, dejando así, "su primer amor". En el capítulo 12 de la carta a los Romanos, Pablo describe en forma perfecta al cuerpo de Cristo y sus funciones, señalando en una forma que cualquier creyente puede entender la manera en que debe de vivir el verdadero cristiano y termina amonestando:

"No seas vencido de lo malo, mas vence con el bien el mal", y en esto está precisamente la clave de la derrota de una multitud de cristianos que profesan la religión pero que en realidad no "aman Su venida". Hay una pregunta que hizo el Señor, que a cada DÍA que pasa está tomando un significado más y más terrible: "Empero, ¿cuando el Hijo del Hombre viniere, hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8). Fijémonos que esto lo dijo precisamente a causa de "unos que confiaban de sí como justos y menospreciaban a los otros" y terminó el Maestro ilustrando el intento de esta suprema amonestación de advertencia, con la parábola del fariseo y del publicano. Ahora, el Hijo del Hombre ya está por venir y la pregunta sigue repercutiendo por todos los ámbitos:¿ HALLARÁ FE EN LA TIERRA? 

Dios le dijo al profeta Elías: "Yo haré que queden en Israel siete mil rodillas que no se han doblado delante de Baal…" (1 Reyes 19:18) y así de igual manera en estos últimos días de la gran Babilonia (grande confusión), Dios está llamando de entre la multitudes confundidas de "santos vencidos", a los hombres y la mujeres que han de servir a Cristo no como dicen las tradiciones de tantas organizaciones religiosas, mas como está escrito en la Palabra Santa. Cristianos que están dispuestos a pagar el precio que señala el Señor siguiendo los pasos no de tal o cual líder mucho o menos popular, sino los pasos que marcó nuestro Maestro. Pasos de Sangre, pasos de sufrimiento, pasos de sacrificio, de santidad, de humildad, de amor.

Si tú estás viviendo así mi amado hermano, vas entonces también a sentir lo mismo que sintió el anciano amado hace 19 siglos, y vas también a unir tu plegaria con todos los verdaderos creyentes por el mundo clamando: ¡VEN PRONTO YA SEÑOR JESÚS! Sino no sientes así……….DIOS TE BENDIGA.

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